Las negociaciones con la empresa no satisfacen las demandas de sindicatos y trabajadores
Tudela de Duero se moviliza contra el cierre de la fábrica de piensos Nanta. Trabajadores y vecinos se han reunido hoy en la Plaza de España para protestar contra la clausura de la factoría y los despidos que ello acarrearía. Desde la balaustrada de la Casa Consistorial, se ha desplegado la pancarta que reza el lema de la protesta: «No al cierre de Nanta».
Esta concentración se promovió desde los sindicatos tras unas negociaciones poco satisfactorias con la empresa. Pero, desde hace días, ya se podían ver carteles por todo el pueblo, y hasta en la A-11, con la misma consiga expuesta en la fachada del Ayuntamiento.

“La única fábrica que queda en el pueblo
El lunes pasado comenzó el periodo protocolario de consultas y negociaciones ante el anuncio de la empresa de aplicar un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) a 28 trabajadores de 45 que emplea en total la factoría, exceptuando a 16 comerciales que ya trabajan para otras instalaciones de la Comunidad. La reunión derivó en la propuesta del cierre definitivo de la fábrica, lo que supondría trasladar la producción actual a Zamora y Segovia, sin posibilidad de recolocar a los trabajadores afectados. Frente a esto, los sindicatos aseguran que la fábrica es rentable y que no hay una justificación lógica para el cierre.
Los tudelanos se lamentan de la extinción de «la única fábrica que queda en el pueblo», tras el cierre de otras muchas a lo largo de las últimas décadas, tales como la fábrica de harinas o las bodegas de vino ‘Peñascal’. Los vecinos concuerdan en que ha sido un anuncio inesperado y que, de producirse el cierre, se acentuaría la decadencia del mercado laboral y la economía de la zona.
En 2023, la población en Tudela de Duero era de 8.780 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa de paro ese año, según informó el periódico Expansión, era del 8,81 % y, en abril de 2024, aumentó 0,31 puntos. Nanta produce unos 28 empleos directos en el municipio, sin contar los empleos indirectos en sectores como el de transportes o la metalurgia.
“Ofrecen poco y no es lo que la gente se merece
Un empleado de la fábrica – que ha preferido no revelar su identidad – asegura a este diario que, desde hace tiempo, los trabajadores habían observado que «las otras fábricas sí que las iban renovando y aquí iban poniendo poca intención en arreglar las cosas». Respecto a la negociación del lunes, reclama que «ofrecen poco y no es lo que la gente se merece». «Hay compañeros que llevan 30 años (trabajando en Nanta), toda la vida, vamos, y la negociación no es lo que se merecen», sentencia.
El trabajador también pone el foco en la pérdida de empleos indirectos que generaría el cierre y pone el ejemplo de los almacenes Hijos de Honorino Herrero, S.L., una empresa de metales que realiza trabajos de soldadura y otras tareas de herrería en Nanta. Por otro lado, considera que el desmantelamiento de la factoría también afectará a los negocios de la zona que reciben productos de su marca, puesto que el proveedor se trasladaría a varios kilómetros de distancia.
Por último, está convencido de que la manifestación en la plaza tendrá impacto de alguna forma en las negociaciones y la decisión final. «Se van a dar cuenta de que hay un pueblo detrás (…)Todo el mundo tiene a alguien cerca que ha trabajado en esta fábrica, es como una insignia del pueblo».
Nanta surge en el año 1968 en Tudela de Duero, a partir de una fábrica de piensos denominada COVANA, S.A. Tiempo después pasó a formar parte del grupo holandés Nutreco, que en 2015 se incorporó a la multinacional SHV Investments y acordó «el mantenimiento de la estrategia de negocio, identidad corporativa y valores de la compañía, así como de las unidades de negocio y los puestos de trabajo», lo cual, en estos momentos, se presenta incierto ante los trabajadores de la fábrica tudelana.

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