Investigadores de la Universidad de Valladolid desarrollan máquinas que mejoren la calidad de vida de las personas dependientes
El proyecto EIAROB (Ecosistema de Inteligencia Ambiental para el apoyo de los cuidados en el hogar con Robots sociales) es una iniciativa científica destinada a promover la autonomía y calidad de vida de las personas mayores y dependientes. Está desarrollado por profesores, alumnos e investigadores de la UVa (Universidad de Valladolid) y cuenta con múltiples colaboradores.
El proyecto está financiado por la Consejería de Familia y Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León con los fondos Next Generation. Además, cuenta con la colaboración del centro tecnológico Cartif, las Fundaciones Asprodes, Intras y Plena Inclusión, dedicadas al cuidado de las personas dependientes con deterioro físico y cognitivo.
El equipo dirigido por el profesor Eduardo Zalama espera reducir los costes de la atención social a través de la implantación de tecnología que permita que las personas mayores permanezcan en sus hogares por más tiempo, siendo más independientes y con mayor seguridad en su vida cotidiana. El objetivo es desarrollar un sistema que agilice y apoye la labor de los cuidadores y detecte situaciones de emergencia. Analizando los comportamientos de las personas dependientes, los robots podrán informar sobre su estado y conducta o, en caso necesario, alertar a los servicios de cuidado. Además, las máquinas permiten realizar videollamadas y ofrece variedad de actividades lúdicas para la estimulación cognitiva.
El centro Cartif define tres ‘ejes’ en los que se articula este proyecto:
- El desarrollo de un sistema de inteligencia ambiental que monitorice y supervise las actividades del usuario para establecer recomendaciones y alertas, de modo que aporte mayor independencia a la persona cuidada.
- El desarrollo de soluciones mecatrónicas y robóticas para la atención a personas mayores, que ayuden en situaciones de desplazamiento.
- El desarrollo del Observatorio Experimental de Robótica para la Vida Independiente en Castilla y León, donde se evalúen los productos y sistemas activos en el mercado para mejorar su viabilidad.
A principios de marzo, uno de estos robots ya ha sido implantado en una vivienda de Salamanca, de modo que el equipo de investigación ha comenzado sus pruebas para determinar la evolución del primer eje del proyecto. Los investigadores esperan pulir su iniciativa de aquí a un año y medio, y confían en que los precios de los robots se irán devaluando, hasta que sean asequibles para todos los usuarios.






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